lunes, 18 de junio de 2012

Leonardo Boff califica de "materialista y miserable" el texto de la negociación de Rio+20


El septuagenario escritor, teólogo y ecologista brasileño Leonardo Boff  ha arremetido duramente en la inauguración de la Cumbre de los Pueblos contra la economía verde que se postula en el Borrador Cero de la negociación de Río+20 al que ha tildado de “materialista y miserable” acusándole de dar la espalda a la espiritualidad. La Alianza “¿Economía verde? ¡Futuro imposible!” ha asistido al acto, el dia de la inauguración de la Cumbre de los Pueblos en Rio de Janeiro (Brasil).

En un acto de apoyo a la Carta de la Tierra, el conocido y polémico escritor, ganador hace una década del premio Right Livelihood Award (conocido como el Nóbel alternativo), ha criticado duramente la Conferencia de Río+20 que comienza en unos días en Brasil, por considerar que va por mal camino para solucionar “el momento crítico de la historia en que nos encontramos donde debemos elegir entre hacer una alianza global para cuidar la Tierra o aceptar nuestra destrucción”.

Según Boff, la no asistencia de los líderes mundiales más destacados como Obama, Cameron o Merkel, habla muy poco en favor de su preparación para afrontar los retos a los que se enfrenta el Planeta, ya que “están más preocupados por salvar los bancos y las finanzas que por cuidar la Madre Tierra” y su cortedad de miras no les permite tomar conciencia de la dimensión de la crisis global en que nos encontramos.

En un encendido canto a la espiritualidad, Boff ha criticado a los gobernantes por dar la espalda a esta “ventaja evolutiva” de la especie humana, y les ha acusado de haberse quedado anclados en una visión mercantilista de la Tierra propia del siglo XVI como mero almacén de recursos, y de no haber aprendido nada de visiones posteriores que nos muestran “una Madre Tierra que produce, mantiene y reproduce la vida”.

La exclusión de la espiritualidad de las conversaciones de Río+20 muestran que “El futuro que queremos” (título oficial del borrador de negociación), es en realidad, el futuro al que nos llevan: el abismo y lo que ha denominado “geocidio”, esto es, la muerte del planeta. Para Boff es inconcebible que se hayan descartado la versiones anteriores del texto que hacían mención a la Carta de la Tierra, documento que considera uno de los más bellos del siglo XXI, iluminador del tipo de humanidad que necesitamos.

Para Boff la validez de esta Carta, cuyo proceso de construcción comenzó en Río 92 aunque no se lanzó hasta una década después, es la de guiarnos en esta crisis global para avanzar hacia la reconciliación con la Madre Tierra, pero para ello “el sistema capitalista tendría que aceptar que un proyecto infinito no es soportable en un planeta finito, y la Tierra se está resquebrajando porque ya no aguanta más”. Lejos de esto los líderes mundiales, ha criticado Boff, se dedicarán estos dias en Rio+20 a colocar precio a cosas que tienen valores inconmensurables como el agua, los suelos, los nutrientes, ...y a incluir todos los bienes comunes en un proceso criminal de mercantilización de la naturaleza. Todas las cosas que tienen que ver con la vida, ha dicho, no pueden ir a parar al mercado, porque la vida es sagrada. “Rio+20 es una blasfemia a la Madre Tierra” ha concluido el escritor.

Leonardo Boff ha pronunciado este discurso en el primer dia de la “Cumbre de los Pueblos por la Jusiticia Social y Ambiental”, que se celebra desde ayer 15 de junio hasta el dia 23 en la capital brasileña, de forma paralela a la Conferencia oficial de Naciones Unidas. La alianza “¿Economía Verde? ¡Futuro imposible!” se encuentra en Río de Janeiro para visibilizar la oposición en el Estado español a esta nueva forma de capitalismo y tejer redes con numerosos movimientos sociales que creen que es posible una nueva forma de vida en el planeta.

Más información:
http://alianzaeconomiaverdefuturoimposible.blogspot.com.es/

¿Cómo funciona Río +20?

Río de Janeiro es estos días un hervidero de corbatas, chaquetas y trajes tradicionales. Durante los próximos tres días, la ciudad se transforma para acoger a los jefes de Estado que acuden a la cumbre de Río+20. Instituciones públicas, tales como colegios, tienen tres días de fiesta y ya se están produciendo los cortes de tráfico que abren paso a los coches oficiales.    

domingo, 17 de junio de 2012

La ONU propone un nuevo índice que mide el PIB verde de los países


AFP. La ONU lanzó hoy en la conferencia Rio+20 un nuevo índice mundial para medir la riqueza de las naciones, que suma el capital económico, natural y humano, y muestra que la inmensa mayoría de los países viven por encima de sus medios ambientales.

El Índice de Enriquecimiento Inclusivo (IWI por sus siglas en inglés) es una especie de PIB verde destinado a reflejar mejor la riqueza real de los países y su capacidad futura de crecimiento, al tener en cuenta la disponibilidad de recursos naturales y educación de sus poblaciones, entre otros factores.

¿Por cuánto tiempo puede crecer un país si sólo avanza económicamente y pierde sus recursos naturales, o no invierte lo suficiente en su sociedad?, preguntan sus creadores.

El nuevo indicador presentado por la ONU responde al objetivo número uno de la conferencia sobre desarrollo sostenible: lograr un acuerdo mundial para una transición hacia una "economía verde" que preserve los recursos naturales y erradique la pobreza.

"La Rio+20 es una oportunidad para abandonar el PIB como medida de prosperidad en el siglo XXI", según el director del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Achim Steiner.
La ONU presentó un primer panorama nada alentador de ese IWI mundial en 2012, para 20 países, que incluye las mayores economías emergentes e industrializadas y países en desarrollo, durante un periodo que va de 1990 a 2008.

De las 20 naciones contempladas, 19 mostraron un fuerte agotamiento de los recursos naturales, sobre todo las potencias emergentes y la mayor economía del mundo, Estados Unidos. Sólo se salvó Japón, el único que tuvo avances en sus recursos naturales.

En el período estudiado, el PIB de Brasil, que acaba de convertirse en la sexta economía del planeta, creció 34%, pero su capital natural se contrajo 25%.

China, la economía que más crece en el mundo, avanzó 422% en su PIB, pero su capital natural cayó 17%.
Y Estados Unidos, con un aumento de 37% del PIB en esos años, vio caer en 20% su capital natural.
Teniendo en cuenta los tres aspectos -PIB, capital natural y humano- de los 20 países contemplados en el estudio, 14 registraron un índice de riqueza inclusivo per cápita (IWI) positivo, aunque sólo China creció más de 2%.

Chile, Francia y Alemania registraron un crecimiento inclusivo por encima del 1% y el resto, India, Japón, Gran Bretaña, Noruega, Estados Unidos, Canadá, Ecuador, Australia y Kenia, apenas entre 0,1% y 1%.
En seis países -Colombia, Nigeria, Rusia, Arabia Saudita, Sudáfrica y Venezuela- el crecimiento del IWI fue negativo, a pesar de que todos habían registrado crecimiento económico positivo.

La conferencia Rio+20, que la próxima semana acogerá a unos 130 jefes de gobierno y de Estado del mundo, busca alcanzar un pacto mundial para resolver los principales problemas del planeta, cuyos recursos naturales están gravemente amenazados.

Leer la noticia original en el diario Hoy

Economía verde centra debates de documento final en Río+20

El tema de la llamada economía verde es de los más polémicos en la versión preeliminar del documento de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20), según se conoció hoy.

El concepto de economía verde, que para los países desarrollados es uno y para los que están en vías de desarrollo es otro, resulta de los más controversiales del documento final que se deberá presentar a los jefes de Estado el venidero día 20.

Este tema ya provocó la protesta del Grupo de los 77 (países en desarrollo) más China, pues mientras los más ricos se refieren a la producción, consumo y comercialización de bienes, las otras naciones hablan de preservar, coexistir; y erradicar la pobreza y el hambre.

Para evitar la controversia, a la actual propuesta del documento se colocaron algunas recomendaciones.

La economía verde en el contexto del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza tiene diferentes enfoques, puntos de vista, modelos y herramientas en cada país de acuerdo con sus circunstancias y prioridades nacionales, dice el borrador.

Sin embargo, hay sugerencias sobre la economía verde relacionadas con la soberanía nacional y el desarrollo sostenible, el bienestar de los pueblos indígenas en sus comunidades, las mujeres, niños, jóvenes y personas con discapacidad.

También hay recomendaciones sobre la producción de alimentos enfocada en la erradicación de la pobreza.

África es otros de los temas importantes tratado por los negociadores del Río+20.

En varios capítulos se menciona al continente, el cual se le debe prestar más atención con acciones conjuntas y propuestas comunes, señala el documento.

Otro de los apartados aborda asuntos específicos como la erradicación de la pobreza, seguridad alimentaria y la nutrición; la agricultura, energía, turismo, transporte y ciudades sostenibles.

Así mismo se destaca la necesidad de garantizar salud para la población, promoción de empleo pleno y productivo, y trabajo decente para todos con garantías de protección social.

Las negociaciones continuarán esta jornada en busca de consenso, pues las naciones ricas alegan que la actual crisis económica les impide asumir compromisos con sus pares menos desarrollados, incluso, intentan retroceder en los ya asumidos hace 20 años durante la Cumbre de la Tierra.

Leer el articulo original en Prensa-Latina.cu

miércoles, 13 de junio de 2012

"No se puede impulsar la economía verde y seguir ayudando a la gris"

Entrevista sobre Río+20 a Rémi Parmentier, director de Varda Group y especialista en negociaciones internacionales sobre medio ambiente. “Es increíble que todavía estemos dando a través de nuestros gobiernos millones y millones de recursos a las industrias que son parte del problema y que hayamos reducido las ayudas a los sectores que son parte de la solución”, comenta este histórico del movimiento ecologista, que ha participado en todo el proceso de negociación en Nueva York para la preparación de esta Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible.

Leer la entrevista completa en Conama10

martes, 12 de junio de 2012

Río + 20; por Martin Khor

Existen temores de que la conferencia podría no reafirmar por completo los compromisos políticos formulados hace dos décadas.  Martin Khor, http://www.southcentre.org/


Cuando faltan pocos días para el inicio de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible en Río de Janeiro, hay inquietantes señales de que los países desarrollados quieren desconocer los compromisos sobre ayuda a las naciones en desarrollo que asumieron en la Cumbre de la Tierra, de 1992. También existen temores de que la conferencia, también conocida como Río+20, podría no reafirmar por completo los compromisos políticos formulados hace dos décadas.

Durante la reunión preparatoria de la conferencia, que finalizó el 2 de este mes en Nueva York, se lograron algunos progresos en la elaboración de la declaración de Río+20.

Pero hubo acuerdo en sólo 70 párráfos de un total de 329, lo que traslada a los negociadores una tarea abrumadora para llegar a un consenso sobre el texto que deberá ser presentado a los líderes políticos cuando se reúnan en Río de Janeiro entre el 20 y el 22 de este mes.

La Cumbre Río+20 enfrentará los mismos problemas derivados de la divergencia Norte-Sur surgidos en las recientes negociaciones en la Organización Mundial del Comercio, en la Convención sobre el Cambio Climático y en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo.

Las diferencias son evidentes en las nuevas cuestiones que debatirá Río+20: el concepto de economía verde, y, en relación al desarrollo sostenible, cómo definir sus objetivos y el nuevo marco institucional para las futuras actividades. Pero más preocupante aún es el intento de los países desarrollados de diluir los principios acordados en Río hace 20 años y de dar marcha atrás en los compromisos de ayuda a las naciones en desarrollo.

Está claro que la división Norte-Sur no es sólo sobre cuestiones específicas, sino también acerca de conceptos fundamentales de la cooperación internacional, particularmente el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas (RCPD), y los compromisos sobre transferencia de tecnología y asistencia financiera. El RCPD es uno de los principios de Río, adoptados en 1992. Se acordó allí que todos los países tienen una responsabilidad común en la protección del ambiente, pero también responsabilidades diferenciadas, puesto que los países ricos deberían jugar el papel de líderes en la concreción de acciones ambientales debido a sus mayores responsabilidades en la crisis ecológica y a sus superiores recursos económicos.

Este principio básico, que los países en desarrollo consideran muy importante, está bajo ataque. En las negociaciones preparatorias, EE UU dejó en claro que no acepta referencias al RCPD. Casi todos los países desarrollados arguyen que ningún principio de Río debería ser resaltado en la declaración y que sería suficiente una referencia general al conjunto de principios de Río.

Ello causa gran inquietud a los países en desarrollo agrupados en el Grupo de los 77 (G-77) y a China. Para ellos, es muy importante una neta reafirmación del principio RCPD en particular y de los principios de Río en general. De otro modo, Río+20 se alejaría de lo acordado en la Cumbre de la Tierra original.

También preocupa el abandono por parte de los países desarrollados de los acuerdos sobre transferencia tecnología a las naciones en desarrollo. En la sesión dedicada a este tema, Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá y Australia se opusieron a que en la declaración se utilice el título «Desarrollo y transferencia de tecnología». Esos países desarrollados quieren sustituir las palabras «transferencia de tecnología» por transferencia voluntaria en términos y condiciones mutuamente acordados.

Se trataría de un retroceso en los acuerdos de las cumbres de 1992 en Río y de 2002 en Johannesburgo sobre transferencia de tecnología a las naciones en desarrollo «con concesiones y en condiciones preferenciales» o en «justas y más favorables condiciones». Los principales países desarrollados también quieren eliminar los párrafos que exigen un tratamiento equilibrado en relación a los derechos de propiedad intelectual. Los copresidentes propusieron el examen del impacto de las patentes en el acceso a la tecnología por parte de los países en desarrollo, pero la propuesta fue rechazada por casi todas las naciones desarrolladas. En la cuestión financiera, los países desarrollados están resistiendo la renovación del tradicional compromiso de proporcionar fondos nuevos y adicionales. El documento preparatorio también instaba a los países desarrollados a hacer esfuerzos adicionales para alcanzar la meta de otorgar fondos para la asistencia, equivalentes a 0,7% de su producto interno bruto, que fue incluido en el plan de acción original de Río. Pero Canadá y Estados Unidos quieren eliminar esa meta con la que dicen no haber estado nunca de acuerdo.

China y el G-77, que hoy tiene 132 estados miembros, propusieron que los países desarrollados concedan recursos adicionales a los ya acordados por 30.000 millones de dólares anuales entre 2013 y 2017, y por 100.000 millones de dólares desde 2018 en adelante, y que se cree un fondo para el desarrollo sostenible. Pero la mayoría de las naciones desarrolladas objetó esa propuesta. Al reanudarse las negociaciones en Río el 13 de  este mes, es de esperar que haya un cambio de posición de las naciones desarrolladas en estas cuestiones. Ello es necesario para permitir progresos rápidos en otros temas y asegurar un resultado exitoso de Río+20.
Martin Khor
Director ejecutivo del South Center, organización intergubernamental de los países en desarrollo, con sede en Ginebra

lunes, 11 de junio de 2012

La niña que “calló al mundo” en 1992 vuelve a Río+20

A sus 12 años, Severn Cullis Suzuki pronunció un discurso en defensa del medio ambiente.
Leer el discurso y video de la conferencia en 1992
La canadiense Severn Cullis Suzuki, conocida como “la niña que calló al mundo” tras pronunciar un discurso a sus 12 años en defensa del medio ambiente en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro de 1992, volvió a Brasil para participar en la cumbre Río+20 con la desilusión de que “nada cambió”.

Veinte años después del emotivo discurso en el que, dirigiéndose a decenas de jefes de Estado y de gobierno, advirtió: “solo soy una niña y no tengo las soluciones, pero quiero que sepan que ustedes tampoco las tienen”, la bióloga, etnobotánica y activista asegura que el mundo no consiguió superar los problemas ecológicos porque los gobernantes “piensan únicamente en la incertidumbre económica, no en la ambiental”.
“Estamos viviendo un nuevo evento de extinción en masa del planeta”, alertó Cullis en declaraciones que divulga hoy el portal G1 de la red Globo.

NO ENCUENTRA DIFERENCIA
Cullis recordó el discurso que pronunció cuando era apenas una niña, y que recorría el mundo alertando sobre el impacto para la humanidad del deterioro de la capa de ozono de la atmósfera y el del cambio climático.
“Vi que muchas personas lloraron después del discurso. Desde entonces, millones de personas vieron el vídeo. Aún recibo correspondencia sobre eso, pero 20 años después, ¿qué cambió? Todavía estoy buscando pruebas de que mis palabras hicieron alguna diferencia”, se lamentó.

“ESTILO DE VIDA CON PLAZO VENCIDO”
El próximo martes, Cullis disertará en Río, en un evento preparatorio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible (Río+20), que se realizará en la capital fluminense entre el 20 y el 22 de junio. Durante la conferencia, intentará advertir a los más de 100 jefes de Estado y de gobierno que confirmaron su asistencia que “nuestro estilo de vida está con el plazo vencido y no seremos capaces de sostenerlo, porque nuestros ecosistemas están al límite”.
Algo escéptica, Cullis consideró que Río+20 sólo tendrá éxito si los gobiernos dejan de pensar en las crisis económicas y comienzan a estudiar formas de socorrer al medio ambiente con los mismos métodos y criterios que se aplican para auxiliar a los bancos, inyectando dinero.

“AVERGONZADA” POR ACTITUD DE SU PAÍS
En relación a Brasil, Cullis sostuvo que el país sudamericano, en la conferencia de la ONU, tendrá la oportunidad de asumir el liderazgo en defensa del medio ambiente, aunque admitió que el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff “comprometió” la selva amazónica al aceptar reformas del Código Forestal y autorizar la construcción de la gigantesca planta hidroeléctrica de Belo Monte, en la región de Xingú.
Para la activista, la nueva hidroeléctrica, que tendrá capacidad para generar más de once millones de kilovattios, constituye “una tragedia para el mundo”.
Cullis se mostró asimismo “avergonzada” por la actitud de su país de retirarse, en diciembre de 2011, del Protocolo de Kyoto por no poder cumplir con las metas de reducción de gases de efecto invernadero.
“Estoy absolutamente avergonzada. En 20 años, mi país dejó de ser un campeón de la “sostenibilidad” para volverse un retrógrado ambiental”, acusó.